Barranco de Obantzea. Zoiolagaña y Elimendi

Barranco de Obantzea. Zoiolagaña y Elimendi

DISFRUTANDODELCAMINO

Son muchos kilómetros desde Zaragoza para llegar hasta Arguiñano, pero ha merecido y mucho la pena. Hoy venimos hasta el valle de Guesálaz en Lizarraldea para descubrir según dicen un paisaje exótico o una selva tropical, como dicen otros, en cualquier caso, un rincón que no deja indiferente a nadie. Se trata del barranco de Obantzea, un paraje de ensueño y de gran valor ecológico en el corazón de Navarra, donde se siente y se disfruta de un gran baño de naturaleza.

Un espectacular cañón recubierto de musgo que parece sacado de un cuento de hadas

Desde el pequeño pueblo de Arguiñano, situado en las faldas de la sierra de Andia, vamos a realizar, según dicen, una de las rutas más bonitas de Navarra. Hoy lo hemos comprobado recorriendo esta onírica garganta de estrechamientos y exuberante vegetación que recuerda a las selvas tropicales, destacando las zonas Arizulo y Otsanzulo, a la que hemos añadido un poco de altura subiendo a las alomadas cimas del Zoiolagaña y Elimendi.

Líquenes, capas de musgo y un sendero de cuento

Descripción del recorrido

Desde Arguiñano, 634 m, buscamos el camino más directo al barranco de Obantzea, que encontramos cuando llevamos cerca de dos kilómetros, bajando por un camino junto a unos campos de cultivo. Aguas arriba, llegamos al salto de Arizulo donde nos topamos con unas verticales paredes que superamos subiendo por la ladera en busca de un camino que nos lleva, con preciosas vistas a Peñarrota, al corazón del barranco en Otsanzulo. El recorrido por el barranco es una aventura de bosques de cuento que recordaremos durante mucho tiempo.

Tras la salida del barranco, cambiamos de rumbo para pasar por las ruinas de las bordas de Arriba, 959 m, encontrando muy pronto un portón de hierro, donde pasa la pista que transcurre entre Munárriz y Arguiñano, que nos podría llevar de vuelta. Dejamos esta opción, para adentrarnos en un precioso hayedo por caminos, que a veces no están bien definidos y que nos llevarán hasta la despejada cima de Zoiolagaña, 1147 m. Tras bajar al collado que los separa del Elimendi, subimos de nuevo por un tupido hayedo, desembocando en la alomada cima, 1135 m. Un descenso por un sendero entre bojes, nos deja en la pista antes mencionada, que ya no dejaremos hasta las inmediaciones de Arguiñano

Mapa

Sobre el mapa el recorrido circular en línea roja

Nuestra ruta

Tras un largo viaje desde Zaragoza, de aproximadamente dos horas, llegamos al pequeño pueblecito de Arguiñano, que apenas supera los 40 habitantes, situado en la ladera sur de la sierra de Andia, al pie del monte Elimendi, cumbre visible desde muchos puntos del valle de Guesálaz. Aparcamos cerca de la parroquia de San Martín del siglo XIII situada en un pequeño alto del pueblo. La fuente y el lavadero son enclaves que visitamos antes de poner rumbo al barranco.

Setecientos metros después de dejar atrás Arguiñano por una pista cementada que asciende suavemente camino del barranco, la abandonamos por la izquierda que, aunque el recorrido es un poco más largo que el habitual, merece la pena dado que así podremos disfrutar de más tramo del precioso barranco.

Mientras bajamos rodeando unos campos de cultivo, ahora por pista de tierra, vemos en frente el embalse de Alloz y en la lontananza, el pico Monjardin y el Montejurra, pico que tenemos previsto de subir mañana. El barranco marca el límite de los términos municipales de Arguiñano e Iturgoyen y es usual salir desde cualquiera de los dos pueblos, para hacer esta ruta senderista con las variantes que se desee.

Después de atravesar una puerta metálica y cruzar un arroyo, acabamos en el cauce del barranco, 540 m, cuando llevamos 1,9 km desde el pueblo. Por un camino, al principio muy claro, seguimos aguas arriba del barranco cruzándolo en varias ocasiones hasta toparnos con el circo rocoso de Arizulo. Un precioso rincón donde el barranco se precipita varios metros formando una gran cascada (cuando lleva agua).

09:28 Punto en el que llegamos al barranco de Obantzea

09:29 La vegetación va aumentando conforme remontamos

09:34 En dirección norte

09:36 Por un camino precioso, envueltos por un frondoso bosque

09:44 Junto al barranco

09:55 Remontando a veces por el cauce del barranco cuando el camino no lo veíamos claro

09:57 Por terreno selvático, oscuro y lleno de musgo hasta el pie del salto de Arizulo

09:59 Salto de Arizulo

Sobre estas paredes verticales se encuentra el mirador,desde el que se contempla la entrada de la garganta hacia el sector Otsanzulo (ruta más habitual desde Arguiñano). Nosotros luego pasaremos y disfrutaremos del que, sin duda, es el tramo más precioso del barranco, pero mientras tanto, disfrutamos del encantador paraje de Arizulo. Seguro que los que os acerquéis, a pesar de la prolongación, no os arrepentiréis.

10:00 Paredes verticales que se desploman sobre Arizulo

Desde este precioso rincón no se puede avanzar, las altas paredes nos lo impiden por lo que hay que retroceder por la ladera de la margen derecha en busca de un camino que veamos marcado para salvarlas. La senda se pierde entre la frondosa vegetación hasta que lo encontramos, por lo que en este tramo se hace imprescindible seguir el track en la medida de lo posible para orientarse.

10:01 Empezamos a sentirnos abrumados por la vegetación

Un cuarto de hora después, encontramos un claro camino que en principio sigue en dirección sur y luego gira en acentuada pendiente hasta encontrar el camino que viene de Iturgoyen y que nos llevará por encima del circo de Arizulo, al corazón del barranco de Obantzea. Al otro lado del barranco vemos las curiosas formaciones rocosas de Peñarrota que nos recuerdan a nuestro barranco de Mascún.

10:33 Pasamos por debajo de estas rocas

10:35 Al otro lado del barranco estas curiosas formaciones rocosas

10:38 Y las rocas de Peñarrota

Poco a poco nos iremos adentrando en el corazón de este cañón, que cuenta con una vegetación sorprendente. Antes de llegar tenemos que retroceder unos metros del camino que seguimos para coger un desvío a la derecha que nos baja de forma directa al barranco.

10:39 Un colorido que nos encanta

Finalmente, cuando llevamos 4,9 km desde la salida, alcanzamos el cauce seco del barranco en la cota 705 m. Lo vadeamos y seguimos en dirección sur, unos 200 metros, para enlazar con el camino más popular de entrada al barranco. Aquí cambiamos de rumbo siguiendo la senda que transcurre por su interior, marcado con hitos de piedra y pintura roja y que asciende suavemente.

10:55 Enlazamos con el camino más habitual

A medida que avanzamos, la vegetación, es más más frondosa. Más o menos a mitad del recorrido del barranco salvamos un pequeño arroyo tributario del de Obantzea por su cauce.

11:06 Nos desviamos unos metros del barranco para cruzar un arroyo de su margen izquierda

Cuando damos la vuelta del arroyo nos adentramos en Otsanzulo, parte central del barranco y la más espectacular. Una tupida vegetación, escarpes calizos, rocas con diferentes formas, árboles caídos que nos sirven de puentes, recovecos de gran belleza cubiertos de musgo y del verde de los líquenes que tapizan paredes, bojes y árboles, hacen que te creas que caminas en un mundo mágico.

11:21 Envueltos entre la vegetación

11:22 El recorrido por la garganta es claro y señalizado con mojones de piedra y marcas rojas.

11:23 Cada detalle, hongo, rincón, hoja, es alucinante

11:23 Rincones de rocas con extrañas formas que parecen querer atraernos

11:24 Pasillo entre bojes cubiertos de musgo

11:26 Zonas increíbles de verdadero cuento

11:32 Y parajes rocosos que se van estrechando cada vez más

11:34 Fuente de Iturriotx

11:34 Muro en la zona donde se encuentra la fuente

11:38 Siguiendo las marcas rojas llegamos a agujero que parece ser una cascada y una poza.

11:41 Cada rincón del camino es un precioso paisaje

11:43 Árboles caídos que nos sirven de puentes

Llegamos a la zona donde el barranco se encajona en una estrecha brecha. Merece la pena internarse por ella y sacar fotografías del paso angosto.

11:43 Una puerta a esta ciudad de piedra y musgo

11:46 Nos adentramos en el callejón de Obantzea

11:48 Un callejón que se estrecha cada vez más y sin salida

En unos metros, se llega a un punto donde no puede ser superada, se tiene que retroceder y subir por la senda escalonada que vemos en la siguiente foto, que sale por la derecha y que con barro puede ser delicada.

11:50 Salimos por la derecha del estrechamiento, por esta senda ayudándonos de las manos

Tras varios pasos sobre rocas, y esquivando restos de muros de piedras, seguimos recorriendo esta garganta entre la tupida vegetación.

12:01 Seguimos inmersos por un camino de cuento de hadas

12:10 Por un mundo mágico entre musgo y rocas

Tras algo más de quince minutos del primero, alcanzamos otro estrechamiento, donde la garganta se encajona de nuevo, entre muros de piedra recubiertos de musgo, lianas, hiedras y líquenes, formando una galería tropical por la que avanzamos.

12:12

Como el anterior estrechamiento, no tiene salida, por lo que retrocedemos para subir por esta fotográfica chimenea.

12:11 Un verdadero tesoro natural. Seguimos por la senda de la derecha que se ve en la foto

12:14 La senda sube por este bello y muy fotografiado pasadizo

Salimos de este precioso paraje desbordado de naturaleza llegando a la parte alta del barranco, por un amplio camino que sale a una pista, junto a las ruinas de las Bordas de Arriba.

12:29 Ruinas de las Bordas de Arriba

12:31 Salimos por la izquierda

Un camino cruza entre ellas y continúa de nuevo por la pista hasta desembocar, trecientos metros más adelante, junto al portón de hierro, donde pasa la pista que transcurre entre Muñariz y Arguiñano y que nos podría llevar de vuelta. Dejamos esta opción, porque queremos pasar por las cumbres del Zoiolagaña y Elimendi.

12:36 Junto a la puerta, una manada de yeguas y caballos nos mira expectantes

12:36 Al otro lado del barranco Obantzea, el monte Otsaurka.

Pasamos el cierre cuando la cruzamos y continuamos por el camino herboso que se inicia allí mismo, por la derecha.

12:36 Portón en pista entre Munáriz y Arguiñano

Nueve minutos más tarde, el camino que pasa junto a un abrevadero se adentra en un bonito hayedo ascendiendo hasta encontrar una alambrada que pasamos por un paso habilitado. A partir de aquí, el camino gira en dirección sur por la ladera norte del Zoiolagana, repleta de hojarasca (sin senda definida, aunque tampoco hace falta) buscando la claridad que asoma tras el bosque, encontrándola al llegar a su extensa y despejada cima de hierba y brezo.

12:54 Paso habilitado por el que salvamos la alambrada

Tras cruzar una alambrada por un paso habilitado, llegamos a la cima del Zoiolagaña, marcada con una chapa donde se señala su nombre y los 1145 m de su altitud. Cumbre situada en el cordal de cimas que se desprenden hacia el sur desde la cima de Treku (Altos de Goñi), 1265 m. Las tierras de Estella, con el Montejurra y el Monjardín, en la lejanía, las sierras de Andía y la de San Donato y la ermita de la Trinidad de Iturgoyen, son puntos destacados para contemplar.

13:20 Placa en la cima del Zoiolagaña con el Elimendi, enfrente

13:20 Las nubes no nos dejan ver los Pirineos

13:20 Pero vemos las cumbres más cercanas

13:20 Sierra de Urbasa y Andía, Otsaurka, Ermita de San Adrián

Enfrente, Elimendi nos aguarda al otro lado del collado de Zoiola, 1007 m al que bajamos por la ladera, por terreno abierto, sin senda definida, aunque tampoco hace falta.

13:25 Toca bajar sin senda definida, pero sin problemas

13:33 Pasamos junto a un colmenar y la balsa. Arriba, dejamos el Zoiolagaña

Atravesamos los caminos que surcan el collado entre el Zoiolagaña y el Elimendi donde se encuentran los pastos de Bagadimotz. Nos adentramos en el hayedo de la cara norte del Elimendi. Un camino ancho lo atraviesa (pista), saliendo a la extensa cima principal.

13:40 Zoiolagaña desde el collado de Zoiola.

13:49 Camino rodado hacia la cima

Saliendo a la extensa y despejada cima vemos, entre el Zoiolagaña y las nubes, el Beriain presidiendo la sierra de San Donato.

13:58 Monte Zoiolagaña, desde el Elimendi

Llegamos a la cima del Elimendi, marcada con un hito de piedras y una caseta metálica donde se señala su nombre y altitud, 1135 m. Al igual que el Zoiolagaña, pertenece al cordal de cimas que se desprenden hacia el sur desde los Altos de Goñi. Se le conoce con el nombre de Artesa, por el parecido de su silueta con una artesa invertida, recipiente utilizado antiguamente para amasar el pan. Su forma también recuerda a la de un volcán.

14:00 Cima del Elimendi

No nos quedamos mucho, prácticamente se observa lo mismo que desde Zoiolagaina. Nos dirigimos hacia la inclinada ladera de descenso. Antes cruzamos la alambrada. Enfrente tenemos las sierras de Andía y de Urbasa, ermita de La Trinidad de Iturgoyen y la peña Otsaurka, 1195 m. A nuestra derecha se encuentra muy cerca, justo al borde del cortado, la cima oeste del Elimendi, 1121 m y su buzón montañero al que no nos acercamos.

14:01 Al fondo, más lejana que desde Zoiologaña, San Donato.

14:01 Sierra de Saldise a la derecha

14:04 Al fondo, sierra de Urbasa, Andia, La Tinidad y Otsaurka

El descenso lo empezamos por un camino, más o menos claro, aunque pronto se enreda, en una corta zona invadida de bojes y tenemos que tirar de intuición abriéndonos paso a “estilo jabalí”, para salir a zona abierta donde desde un camino ya vemos abajo la pista de regreso a Arguiñano. Mientras descendemos, vemos en frente, la comarca de Tierra Estella con las siluetas de Montejurra y Monjardín, destacando en el horizonte, el embalse de Alloz y abajo a la derecha el barranco de Obantzea, por donde hemos pasado.

14:06 Vista a oriente

14:10 Vista a la Tierra Estella

Finalmente alcanzamos la pista por la que iniciamos el regreso (14, 7 km desde el inicio) pasando en pocos metros por una fuente con un largo abrevadero. Seguimos porque aún nos queda un largo camino hasta el pueblo. Más adelante, antes de llegar al collado Zinzin, encontramos unas charcas que se encuentran valladas.

14:32 Fuente y abrevadero

14:38 Un vistazo atrás a Elimendi con su conocida forma de artesa.

Seiscientos metros antes de llegar al pueblo, abandonamos la pista hormigonada por la que hemos bajado desde el collado, por otra de tierra que baja hasta que se convierte en una estrecha calle cementada que nos deja en el mismo pueblo.

14:59 Dejamos en este punto la pista hormigonada por otra de tierra

15:06 Finalmente por esta calle cementada adosada al regacho llegamos al pueblo

15:06 Arguiñano

Descargas

SIGUE LA RUTA EN WIKILOC

FICHA RUTA

«Andar por andar, es suficiente, pero andar disfrutando del camino es mucho mejor«

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *